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Pobre Van Gogh, el otro día cumplió 50 años

Hace unos días el museo Van Gogh de Ámsterdam celebró sus 50 años.

¡Feliz cumple!

Durante todo el día, la ciudad fue invadida por unos hermosos girasoles muy amarillos que decoraban casas y bicicletas.

¡Qué lindo!

Luego espectáculos, conciertos, sesiones de pinturas…

La fiesta tuvo su clímax absoluto, con una performance de 200 drones con luces led, que a las 23 horas volaron sobre el cielo de Ámsterdam y que, danzando y moviéndose de manera sincronizada, han dibujado sobre el cielo los sujetos más famosos de las obras de Van Gogh…

Para terminar con su firma: “Vincent”…. Escrita en el cielo.

Pobre Vincent…

¿Por qué pobre, porque murió pobre?

No, no solo por eso, para otra cosa.

Si vendes algo, supongamos cualquier cosa, servicios o directamente tu tiempo y conocimientos, esto debería interesarte.

Algunos números:

El museo Van Gogh de Ámsterdam es el segundo museo más visitado de Ámsterdam, con más de 2 millones de visitantes anuales.

Entrada 20 €

Facturación anual: 40.000.000 €

(sin contar las visitas guiadas que sale 49 €, sin contar todo el merchandising colosal al rededor de todas sus obras)

¿Y todo esto para qué te lo digo?

Por una sola razón:

Vincent Van Gogh, en su vida, no vendió ni un solo cuadro.

No dije que vendió un solo cuadro…

Dije ni uno.

¡NI UNO!

¡En toda su vida!

¿Por qué era un pésimo pintor?
Parece que no

¿Por qué era un pésimo dibujante?
Parece que no

¿Por qué tenía el pelo rojo?
Parece que no

¿Por qué era un pésimo vendedor?
Parece que sí

Es lo que hay.

Alguien que produjo unos 800 cuadros y más de 1500 dibujos, y no vendió ni uno, en toda su vida, es porque era un pésimo vendedor.

No hay otra.

Tu producto, como el de Van Gogh, puede ser el mejor sobre la plaza, el más adelantado, visionario, poético y extraordinario del momento.

Todo lo que quieras.

SI NO LO SABES VENDER habrá sido todo en vano.

(Y no me digas que no te interesa «vender», porque entonces no entiendo qué haces aquí).

Hoy, en el circo online, es muy difícil vender porque para vender hay que destacar, y para destacar hay que saber vender.

Por eso… pobre Vincent.

Yo no sé qué tienes tú entre las manos, 
o que idea te está volando por la cabeza,
pero si no quieres ser un “Pobre Vincent…”
más vale que tengas una estrategia (y que sea eficaz).


Ya sabes…