Saltar al contenido

Este soy yo, antes de empezar con la
escritura persuasiva. Infeliz y solo.

Este soy yo, después de dos años como
copywriter. Buen interlocutor,
elegante y sexy.

La vida es muy loca.

Empecé tocando la guitarra en la calle.

Ponía la gorra y tocaba.

Tenía tan poca actitud hacia la venta que elegía las calles donde pasaban solo los diarios empujados por el viento. 

¿Te lo puedes creer?

Tocaba bien, pero vendía mal.

Hice muchos trabajos más, pero siempre cometiendo el mismo idéntico error:

Hacerlo bien, pero venderme mal.

Quizás te suena, quizás no.
A mí no me importa, como a ti no te importa mi vida.

La cuestión es que un día todo cambió, gracias al copywriting.

Saber capturar la atención, y escribir de manera persuasiva, hace bien a los bolsillos y a la autoestima.

Todos deberíamos saber por lo menos un poco de copywriting, porque todos tenemos bolsillos y autoestima.

Si me has entendido, quizás soy el copywriter que buscas.

 

Todos los días mando un mail con un ejemplo.
(Dicen que son buenos).

 

¿Te interesa? Te suscribes.

¿Estás suscrito? Los recibes.

¿No te gusta más? Te das de baja.

Forza Tutti
Mirko.

PD: No, nada.